sábado, 22 de julio de 2017

* MISI - Evangelio XVI Domingo del tiempo ordinario Mt 13, 24-43

Parábola del GRANO DE MOSTAZA
Mt 13,24-43: Dejadlos crecer juntos hasta la siega.

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente:

-«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Enton­ces fueron los criados a decirle al amo:

"Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sa­le la cizaña?"

Él les dijo:

"Un enemigo lo ha hecho."

Los criados le preguntaron:

"¿Quieres que vayamos a arrancarla?"

Pero él les respondió:

"No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el tri­go. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores:

'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.'"»

Les propuso esta otra parábola:

-«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es mas alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»

Les dijo otra parábola:

-«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la ama­sa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.»

Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada.

Así se cumplió el oráculo del profeta:

«Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»

Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:

-«Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.»

Él les contestó:

-«El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la ci­zaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles.

Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.»

sábado, 15 de julio de 2017

* MISI - Evangelio XV Domingo del tiempo ordinario Mt 13, 1-23

Mt 13,1-23: Salió el sembrador a sembrar.

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta ente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas:

-«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron.

Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó.

Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron.

El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, se­senta; otros, treinta.

El que tenga oídos que oiga.»

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

-«¿Por qué les hablas en parábolas?»

El les contestó:

-«A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni enten­der. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías:

"Oiréis con los oídos sin entender;

miraréis con los ojos sin ver;

porque está embotado el corazón de este pueblo,

son duros de oído, han cerrado los ojos;

para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,

ni entender con el corazón,

ni convertirse para que yo los cure."

¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vo­sotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador:

Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Malig­no y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.

Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se que­da estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.»

sábado, 8 de julio de 2017

* MISI - Evangelio XIV Domingo del tiempo ordinario Mt 11, 25-30

Mt 11,25-30: Soy manso y humilde de corazón.

En aquel tiempo, exclamó Jesús:

-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

sábado, 1 de julio de 2017

* MISI - Evangelio XIII Domingo del tiempo ordinario Mt 10, 37-42

Mt 10,37-42: El que no toma su cruz no es digno de mí. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí.

"El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí.

El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

"Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado.

"Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá.

"Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa."

sábado, 24 de junio de 2017

* MISI - Evangelio XII Domingo del tiempo ordinario Mt 10,26-33

Mt 10,26-33: No tengáis miedo a los que matan el cuerpo.

"No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse.

Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados.

"Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna.

¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre.

En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.

No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.

"Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos;

pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.

sábado, 17 de junio de 2017

*MISI - Evangelio del Corpus Christi

Jn 6,51-58: Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

– «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»

Disputaban los judíos entre sí:

– «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»

Entonces Jesús les dijo:

– «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hom­bre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resu­citaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera be­bida.

El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.

El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mi.

Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vues­tros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»

de este pan vivirá para siempre.»

sábado, 10 de junio de 2017

* SMdani, el cura youtuber, gamer y profesor de Religión

Daniel Pajuelo, religioso marianista sacerdote. Es también youtuber, rapero, gamer del juego Minecraft, profesor de Religión, ingeniero informático y sigue...
Es interesante su trabajo con el videojuego Minecraft en las clase de Religión.

Su webs y su canal de Youtube:


MISI - Evangelio Domingo Santísima Trinidad (Jn 3, 16-18)

Jn 3,16-18: Dios mandó su Hijo al mundo, para que el mundo se salve por él.

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. 

sábado, 3 de junio de 2017

*MISI - Pentecostés

Jn 20,19-23: Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo.

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

- «Paz a vosotros.»

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

- «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»

Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

- «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

sábado, 27 de mayo de 2017

* MISI - Evangelio Domingo Ascensión Mt 28, 16-20

Mt 28,16-20: Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:

-«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»

jueves, 25 de mayo de 2017

* Nunca he conocido a nadie que no quiera ser feliz. Carta de Don Ginés a Jóvenes Católicos.


Querido amigo/a:
La verdad es que me cuesta trabajo ponerme delante del ordenador y escribir sin conocerte, me gustaría ponerte rostro, saber quién eres, cuáles son tus inquietudes, qué esperas de la vida, y también dónde están tus preocupaciones. Pero no importa, pienso que eres uno de los jóvenes de mi diócesis a quien conozco, o los que me encuentro por la calle, o, quizás, con los que comparto el asiento en el tren. En definitiva, eres un joven, una joven, que quiere compartir este corto espacio de tiempo, el que se necesita para leer  las líneas que hay a continuación.

La primera palabra que me viene a la mente es: felicidad. Nunca he conocido a nadie que no quiera ser feliz. Todos queremos y buscamos ser felices. La felicidad es un destino común a la humanidad, quizás la diferencia está en lo que entendemos por felicidad, y, mucho más, en el camino que tomamos para encontrarla o conseguirla. Pues si la felicidad es la aspiración humana por excelencia, es más pasional en los jóvenes; diría que la búsqueda es más intensa. Ser feliz para un joven es realizar sus expectativas, vivir en esperanza.

Sin embargo, tengo con frecuencia una preocupación. Me preocupa el engaño de la cultura actual que viene a decirte: ser feliz es no tener problemas, ni sufrimientos, ni preocupaciones. Este postulado os está condenando, nos está condenando a no ser felices nunca, porque siempre habrá en nosotros un problema, o una preocupación, o un sufrimiento. El secreto de la verdadera felicidad es aprender a ser feliz en medio de los problemas, los sufrimientos y las preocupaciones; las tengo, podemos decir, pero no me quitan la felicidad que es mucho más íntima, más profunda.

La felicidad, aunque es un don, nunca viene a buscarte, tienes tú que salir a encontrarla. Recuerdo las palabras del Papa Francisco en la JMJ de Cracovia cuando os alertaba sobre la tentación de confundir la felicidad con un sofá. “Un sofá que nos ayude a estar cómodos, tranquilos, bien seguros. Un sofá —como los que hay ahora, modernos, con masajes adormecedores incluidos— que nos garantiza horas de tranquilidad para trasladarnos al mundo de los videojuegos y pasar horas frente a la computadora. Un sofá contra todo tipo de dolores y temores. Un sofá que nos haga quedarnos cerrados en casa, sin fatigarnos ni preocuparnos”. Esa no es la felicidad, sino el engaño de los que quieren jóvenes domesticados que digan a todo que sí; jóvenes que no piensen demasiado y todo lo dejen en la piel, en la pura y dura sensibilidad. Esa felicidad narcotizada, esos jóvenes domesticados, son la imagen de la ausencia de libertad, y como consecuencia, de la falta de entusiasmo, ilusión y alegría.

Entonces, podríais decirme, haznos una propuesta de felicidad auténtica, de la buena. Pues también lo haría con una sola palabra: Jesucristo.
En el Evangelio, Jesucristo se presenta como el camino, la verdad y la vida. El camino de la felicidad es Cristo. En Él encontrarás la coherencia a la que tanto valor das, la honradez y la autenticidad que tanto admiras y deseas. Jesucristo es un camino no exento de dificultades, pero es un camino con final feliz, porque Él mismo lo ha recorrido ya, compartiendo con nosotros todo, hasta la muerte, para sacarnos de ella.

Jesucristo es la verdad. La verdad es luminosa y revela lo que somos, lo que es el mundo, incluso quien es Dios. Quizás has oído a alguien decir que vivimos en la época de la postverdad. El diccionario Oxford ha elegido la palabra “postverdad” como la más relevante en el año 2016. Es decir, que es menos importante lo que de verdad es, o lo que ocurrió, que la emoción. Jesucristo es verdad, no es una idea o una emoción. Él no engaña, no esconde, es transparente y limpio. En el Señor no hay doblez.

Porque es el camino y la verdad es también la vida. Ante Jesús de Nazaret podemos preguntarnos con todo derecho: entonces, ¿qué es la vida? La vida no es una posesión absoluta para hacer lo que me da la gana. La vida encierra un curioso secreto, cuando se la guarda uno, la pierde; cuando la da, se gana, crece. La vida no es para mí, es para los demás. La vida es para ponerla al servicio de los demás, para entregarla. Una vida que no se da, no sirve para nada. El ejemplo lo tenemos en el mismo Señor, que entregó su vida por nosotros, y nos dijo: “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos”.

¿De qué serviría una vida sin amor? El sabor de la vida, su sentido es el amor.

Dejadme que os cuente algo personal. Los obispos, cuando somos nombrados por el Papa, elegimos un lema que se convierte en un verdadero programa de vida para nuestro servicio en la Iglesia. Cuando tuve que elegir mi lema episcopal, enseguida pensé: haré mías las palabras del apóstol Pablo en su carta a los Filipenses; “para mí la vida es Cristo”. Porque la vida no es una cosa, la vida siempre es alguien. Y creo que la vida, mi vida, es Cristo. No me entiendo, ni me imagino sin Cristo. Cuando intento labrar mi felicidad siempre aparece Él para animarme, para fortalecerme, y también para corregirme. Siempre recuerdo las palabras de aquella joven santa que fue Teresa de Liseaux, “tu amor creció conmigo”. Cristo, cuando lo dejas, cuando no le pones inconveniente va creciendo en ti, se va haciendo fuerte, te va salvando.

Buscar la felicidad es tan sencillo como cada mañana preguntar a Jesús, ¿qué quiere de mí? Hacer lo que Dios quiere es el gran secreto de la felicidad. Basta buscarlo, basta preguntarlo, para que el camino se vaya haciendo realidad misteriosamente.

Gracias amigo, gracias amiga, por haberme permitido caminar contigo durante estos instantes de la lectura de esta carta. Ojalá podamos encontrarnos alguna vez y continuar la conversación y la amistad que empezó en estas letras.

Pediré por ti, pide tú también por mí. Un gran maestro espiritual de nuestro tiempo, Thomas Merton, escribe en el relato de su conversión, que está convencido de que su descubrimiento de la fe se lo debe a alguien que rezó por él, no sabe quién es, quizás sólo lo conocerá en el cielo, pero pidió por él como un acto grande de amor, sin esperar ninguna recompensa en esta tierra. La oración de los unos por los otros es una buena arma para el nacimiento y crecimiento de la fe.

Ahhh! Tenemos una Madre, una madre grande: María. A ella nos acogemos.
Un abrazo.

+ Ginés, Obispo de Guadix

sábado, 20 de mayo de 2017

* MISI - Evangelio VI Domingo de Pascua Jn 17, 1-11

Jn 17,1-11a: Padre, glorifica a tu Hijo.

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo:

«Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese.

He manifestado tu nombre a los hombres que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son tuyos. Sí, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.»

martes, 16 de mayo de 2017

* Jornada de puertas abiertas de la Pastoral Juvenil y


Jornada de puertas abiertas del Secretariado de infancia y juventud. 
Los jóvenes que quieran se podrán pasar por el obispado (patio de la Escolanía) para conocer mejor la Pastoral Juvenil de nuestra Diócesis.
También se informará del Campamento de Verano.

Te esperamos el 27 de Mayo, Sábado, a partir de las 10'45 a.m.

sábado, 13 de mayo de 2017

* MISI - Evangelio V Domingo de Pascua Jn 14, 1-12

Jn 14,1-12: Yo soy el camino y la verdad y la vida.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.»



Tomás le dice:



-«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»



Jesús le responde:



-«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.» Felipe le dice:



-«Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica: -«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.»

sábado, 6 de mayo de 2017

* MISI - Evangelio IV Domingo de Pascua Jn 10, 1-10

Jn 10,1-10: Yo soy la puerta de las ovejas.

En aquel tiempo, dijo Jesús:



-«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»



Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:



-«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mi son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.»

jueves, 4 de mayo de 2017

* Campamento de Verano de la Pastoral Juvenil - Diócesis de Guadix



CAMPAMENTO DE VERANO - Huellas
del 17-21 de Julio
San Juan de los Terreros
Almería
Organiza: Secretariado de Infancia y Juventud
DIÓCESIS DE GUADIX
+ Info: pjguadix@gmail.com

sábado, 29 de abril de 2017

* MISI - Evangelio III Domingo de Pascua Lc 24, 30-31

Lc 24,13-35: Lo reconocieron al partir el pan.

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos, pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.

Él les dijo:

-«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?»

Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replicó:

-«¿Eres tú el único forastero de Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?»

Él les preguntó:

-«¿Qué?

Ellos le contestaron:

-«Lo de Jesús de Nazaret, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; como lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace ya dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron.»

Entonces Jesús les dijo:

- «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?»

Y, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura.

Ya cerca de la aldea donde iban, el hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo:

«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída.»

Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció.

Ellos comentaron:

- «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?»

Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:

- «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.»

Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

sábado, 22 de abril de 2017

* MISI - Evangelio II Domingo de Pascua Jn 20, 29

Jn 20,19-31: A los ocho días, llegó Jesús.

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos.

Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

-Paz a vosotros.

Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

-Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

-Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos.

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:

-Hemos visto al Señor.

Pero él les contestó:

-Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.

A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:

-Paz a vosotros.

Luego dijo a Tomás:

-Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

Contestó Tomás:

-¡Señor mío y Dios mío!

Jesús le dijo:

-¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.

Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su Nombre.

domingo, 16 de abril de 2017

* MISI - Evangelio Domingo de Resurrección Jn 20, 1-9

Jn 20,1-9: El había de resucitar de entre los muertos.

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quita del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo a quien tanto quería Jesús, y les dijo: -”Se han llevado del sepulcro al señor y no sabemos dónde lo han puesto.” Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las venda en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con el que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

sábado, 8 de abril de 2017

* MISI - Evangelio Domingo de Ramos Mt 21,1-11

Mt 21,1-11: Bendito el que viene en nombre del Señor.

Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, Jesús mandó dos discípulos, diciéndoles:

-«Id a la aldea de enfrente, encontraréis en seguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y traédmelos. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto.»

Esto ocurrió para que se cumpliese lo que dijo el profeta:

«Decid a la hija de Sión: "Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de acémila".»

Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud extendió sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba:

-«¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!»

Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad preguntaba alborotada:

-«¿Quién es éste?»

La gente que venía con él decía:

-«Es Jesús, el Profeta de Nazaret de Galilea.»

sábado, 1 de abril de 2017

* MISI - Evangelio V Domingo de Cuaresma Jn 11, 1-45

Jn 11,1-45: Yo soy la resurrección y la vida.

En aquel tiempo, un cierto Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana, había caído enfermo. María era la que un­gió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera; el en­fermo era su hermano Lázaro.

Las hermanas mandaron recado a Jesús, diciendo:

-«Señor, tu amigo está enfermo.»

Jesús, al oírlo, dijo:

-«Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.

Sólo entonces dice a sus discípulos:

-«Vamos otra vez a Judea.»

Los discípulos le replican:

-«Maestro, hace poco intentaban apedrearte los judíos, ¿y vas a volver allí?»

Jesús contestó:

-«¿No tiene el día doce horas? Si uno camina de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche, tropieza, porque le falta la luz.»

Dicho esto, añadió:

-«Lázaro, nuestro amigo, está dormido; voy a despertarlo.»

Entonces le dijeron sus discípulos:

-«Señor, si duerme, se salvará.»

Jesús se refería a su muerte; en cambio, ellos creyeron que hablaba del sueño natural.

Entonces Jesús les replicó claramente:

-«Lázaro ha muerto, y me alegro por vosotros de que no hayamos estado allí, para que creáis. Y ahora vamos a su casa.»

Entonces Tomás, apodado el Mellizo, dijo a los demás discípulos:

-«Vamos también nosotros y muramos con él.»

Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Be­tania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros"; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:

-«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»

Jesús le dijo:

-«Tu hermano resucitará.»

Marta respondió:

-«Sé que resucitará en la resurrección del último día.»

Jesús le dice:

-«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siem­pre. ¿Crees esto?»

Ella le contestó:

-«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»

Y dicho esto, fue a llamar a su hermana María, diciéndole en voz baja:

-«El Maestro está ahí y te llama.»

Apenas lo oyó, se levantó y salió adonde estaba él; porque Jesús no había entrado todavía en la aldea, sino que estaba aún donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con ella en casa conso­lándola, al ver que María se levantaba y salía deprisa, la siguieron, pensando que iba al sepulcro a llorar allí. Cuando llegó María adon­de estaba Jesús, al verlo se echó a sus pies diciéndole:

-«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano.»

Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acom­pañaban, sollozó y, muy conmovido, preguntó:

-«¿Dónde lo habéis enterrado?»

Le contestaron:

-«Señor, ven a verlo.»

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:

-«¡Cómo lo quería!»

Pero algunos dijeron:

-«Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»

Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cu­bierta con una losa.

Dice Jesús:

-«Quitad la losa.»

Marta, la hermana del muerto, le dice:

-«Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»

Jesús le dice:

-«¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»

Entonces quitaron la losa.

Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:

-«Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para haya que crean que tú me has enviado. »

Y dicho esto, gritó con voz potente:

-«Lázaro, ven afuera.»

El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.

Jesús les dijo:

-«Desatadlo y dejadlo andar.»

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

sábado, 25 de marzo de 2017

* MISI - Evangelio IV Domingo de Cuaresma Jn 9, 1-41


Jn 9,1-–41: Fue, se lavó y volvió con vista.

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento.

Y sus discípulos le preguntaron:

-«Maestro, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?»

Jesús contestó:

-«Ni éste pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios. Mientras es de día, tenemos que hacer las obras del que me ha enviado; viene la noche, y nadie podrá hacerlas. Mien­tras estoy en el mundo, soy la luz del mundo.»

Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo:

-«Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).»

Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban:

-«¿No es ése el que se sentaba a pedir?»

Unos decían:

-«El mismo.»

Otros decían:

-«No es él, pero se le parece.»

Él respondía:

-«Soy yo.»

Y le preguntaban:

-«¿Y cómo se te han abierto los ojos?»

Él contestó:

-«Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, me lo untó en los ojos y me dijo que fuese a Siloé y que me lavase. Entonces fui, me lavé, y empecé a ver. »

Le preguntaron:

-«¿Dónde está él?»

Contestó:

-«No sé.»

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.

Él les contestó:

-«Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»

Algunos de los fariseos comentaban:

-«Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.»

Otros replicaban:

-«¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»

Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego:

-«Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»

Él contestó:

-«Que es un profeta.»

Pero los judíos no se creyeron que aquél había sido ciego y había recibido la vista, hasta que llamaron a sus padres y le preguntaron:

-«¿Es éste vuestro hijo, de quien decís vosotros que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?»

Sus padres contestaron:

-«Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego; pero cómo ve ahora, no lo sabemos nosotros, y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Preguntádselo a él, que es mayor y puede explicarse.»

Sus padres respondieron así porque tenían miedo a los judíos; por­ que los judíos ya habían acordado excluir de la sinagoga a quien re­ conociera a Jesús por Mesías. Por eso sus padres dijeron: «Ya es mayor, preguntádselo a él.»

Llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron: «Confiésalo ante Dios: nosotros sabemos que ese hombre es un pecador. »

Contestó él:

-«Si es un pecador, no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo.»

Le preguntan de nuevo:

-¿«Qué te hizo, cómo te abrió los ojos?»

Les contestó:

-«Os lo he dicho ya, y no me habéis hecho caso; ¿para qué que­réis oírlo otra vez?; ¿también vosotros queréis haceros discípulos suyos?»

Ellos lo llenaron de improperios y le dijeron:

-«Discípulo de ése lo serás tú; nosotros somos discípulos de Moi­sés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios, pero ése no sabe­mos de dónde viene.»

Replicó él:

-«Pues eso es lo raro: que vosotros no sabéis de dónde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, sino al que es religioso y hace su voluntad. Jamás se oyó decir que nadie le abriera los ojos a un ciego de nacimiento; si éste no viniera de Dios, no tendría ningún poder.»

Le replicaron:

-«Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lec­ciones a nosotros?»

Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:

-«¿Crees tú en el Hijo del hombre?»

El contestó:

-«¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»

Jesús le dijo:

-«Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.»

Él dijo:

-«Creo, Señor.»

Y se postró ante él.

Jesús añadió:

-«Para un juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven vean, y los que ven queden ciegos. »

Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le preguntaron:

-«¿También nosotros estamos ciegos?»

Jesús les contestó:

-«Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado, pero como decís que veis, vuestro pecado persiste.»

sábado, 18 de marzo de 2017

* MISI - Evangelio III Domingo de Cuaresma Jn 4, 5-42

Jn 4,5-42: Un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.

En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Si­car, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el ma­nantial de Jacob.

Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía.

Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice:

-«Dame de beber.»

Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida.

La samaritana le dice:

-«¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? »

Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.

Jesús le contestó:

-«Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva. »

La mujer le dice:

-«Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?»

Jesús le contestó:

-«El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.»

La mujer le dice:

-«Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que ve­nir aquí a sacarla.»

Él le dice:

-«Anda, llama a tu marido y vuelve.»

La mujer le contesta:

-«No tengo marido.»

Jesús le dice:

-«Tienes razón, que no tienes marido: has tenido ya cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad.»

La mujer le dice:

-«Señor, veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron cul­to en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.»

Jesús le dice:

-«Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salva­ción viene de los judíos.

Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así. Dios es espíritu, y los que le dan culto soy deben hacerlo en espíritu y verdad.»

La mujer le dice:

-«Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo. »

Jesús le dice:

-«Soy yo, el que habla contigo.»

En esto llegaron sus discípulos y se extrañaban de que estuviera ha­blando con una mujer, aunque ninguno le dijo: «¿Qué le preguntas o de qué le hablas? »

La mujer entonces dejó su cántaro, se fue al pueblo y dijo a la gente:

-«Venid a ver un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho; ¿será éste el Mesías?»

Salieron del pueblo y se pusieron en camino adonde estaba él.

Mientras tanto sus discípulos le insistían:

-«Maestro, come.»

Él les dijo:

-«Yo tengo por comida un alimento que vosotros no conocéis.»

Los discípulos comentaban entre ellos:

-«¿Le habrá traído alguien de comer?»

Jesús les dice:

-«Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra.

¿No decís vosotros que faltan todavía cuatro meses para la cose­cha? Yo os digo esto: Levantad los ojos y contemplad los campos, que están ya dorados para la siega; el segador ya está recibiendo sala­rio y almacenando fruto para la vida eterna: y así, se alegran lo mis­mo sembrador y segador.

Con todo, tiene razón el proverbio: Uno siembra y otro siega. Yo os envié a segar lo que no habéis sudado. Otros sudaron, y vosotros recogéis el fruto de sus sudores.»

En aquel pueblo muchos samaritanos creyeron en él por el testi­monio que había dado la mujer: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»

Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se que­dara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer:

-«Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.»

domingo, 12 de marzo de 2017

* MISI - Evangelio II Domingo de Cuaresma Mt 17, 1-9

Mt 17,1-9: Su rostro resplandecía como el sol.

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.

Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: -«Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: -«Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: -«Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: -«No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

sábado, 4 de marzo de 2017

* MISI - Evangelio I Domingo de Cuaresma Mt 4, 1-11

Mt 4,1-11: Jesús ayuna durante cuarenta días y es tentado.

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.

El tentador se le acercó y le dijo:

-«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes. »

Pero él le contestó, diciendo:

-«Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda pa­labra que sale de la boca de Dios."»

Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice:

-«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Encar­gara a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, pa­ra que tu pie no tropiece con las piedras. " »

Jesús le dijo:

-«También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios."»

Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo:

-«Todo esto te daré, si te postras y me adoras.»

Entonces le dijo Jesús:

-«Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adora­rás y a él solo darás culto."»

Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían.

miércoles, 1 de marzo de 2017

* MISI - Evangelio VIII Domingo de Mt 6, 24-34

Mt 6,24-34: No os agobiéis por el mañana.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

–«Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mi­rad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embar­go, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?

¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vues­tro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.

Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, por­que el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.»

sábado, 18 de febrero de 2017

* MISI - Evangelio VII Domingo del tiempo Ordinario Mt 5, 38-48

Mt 5,38-48: Amad a vuestros enemigos.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas.

Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vues­tros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

sábado, 11 de febrero de 2017

* EXPOSICIÓN - Bajo el signo del crismón. Los orígenes del cristianismo a través del cómic


Exposición interesante sobre el Origen del Cristianismo con imágenes de viñetas de cómics.  Visitas guiadas para alumnos de primaria, secundaria o bachillerato. Muy positiva para nuestros alumnos de Religión.

Lugar: Centro cultural Nuevo Inicio (GRANADA)
Del 20 de Enero al 28 de Abril.



Horario de visita: De lunes a viernes (laborables), de 10:00 a 13:30 h. Visitas guiadas (con cita previa). Entrada GRATUITA. Más información en www.ccnuevoinicio.es

* MISI - Evangelio VI Domingo del tiempo Ordinario Mt 5, 17-37

Mt 5,17-37: Se dijo a los antiguos, pero yo os digo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.

Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cum­plirse hasta la última letra o tilde de la Ley.

El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.

Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.

Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado.

Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será pro­cesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que compa­recer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego.

Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuer­das allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.

Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.

Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúl­tero con ella en su interior.

Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno.

Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno.

Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio. "

Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor".

Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir "sí" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»

miércoles, 8 de febrero de 2017

* FACEGOD con alumnos de 2ºA IES ACCI

Clase de Religión de 2ºA
El "Facegod" (así lo he bautizado) es una actividad de Religión que sirve para que el alumnado se exprese, reflexione y se comprometa con hechos solidarios y evangélicos.
A través de un dibujo en la pizarra se enlaza con algún tema y alguna pregunta para que ellos se expresen con alguna palabra o dibujillo.
Hoy hemos reflexionado con el Evangelio del Domingo pasado (Mt 5, 13-16).
"Vosotros sois la sal de la tierra..." y "Vosotros sois la luz del mundo", estas citas junto el dibujo de Misi son el punto de partida para que los alumnos pongan en la pizarra como ser LUZ y SAL en su entorno... Y aquí tenéis el resultado.
Clase de Religión de 3ºC

sábado, 4 de febrero de 2017

MISI - Evangelio del Domingo Mt 5, 13-16

Mt 5,13-16: Vosotros sois la luz del mundo.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:



-«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»

sábado, 28 de enero de 2017

* Misi - Evangelio del Domingo Mt 5, 1-12a

Mt 5,1-12a: Dichosos los pobres en el espíritu.

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sen­tó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:

-«Dichosos los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos los sufridos,

porque ellos heredarán la tierra.

Dichosos los que lloran,

porque ellos serán consolados.

Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,

porque ellos quedarán saciados.

Dichosos los misericordiosos,

porque ellos alcanzarán misericordia.

Dichosos los limpios de corazón,

porque ellos verán a Dios.

Dichosos los que trabajan por la paz,

porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

sábado, 21 de enero de 2017

* Misi - Evangelio del Domingo Mt 4, 12-23

Mt 4,12-23: Se estableció en Cafarnaún. Así se cumplió lo que había dicho Isaías.

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Gali­lea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías:

«País de Zabulón y país de Neftalí,

camino del mar, al otro lado del Jordán,

Galilea de los gentiles.

El pueblo que habitaba en tinieblas

vio una luz grande;

a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,

una luz les brilló.»

Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:

-«Convertíos, porqi1e está cerca el reino de los cielos.»

Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores.

Les dijo:

-«Venid y seguidme, y os, haré pescadores de hombres.»

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también.

Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.

miércoles, 18 de enero de 2017

* La labor de la Iglesia católica española en números.

*Estas son las cifras de la "odiada" Iglesia Católica en España*

• 5.141 Centros de enseñanza; 990.774 alumnos. (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año)

• 107 hospitales (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año)

• 1.004 centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA; un total de 51.312 camas (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año)

• Gasto de Cáritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles.)

• Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros (del mismo bolsillo)

• Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros (¿Imaginan de dónde sale?)

• 365 Centros de reeducación para marginados sociales: ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos; 53.140 personas. (Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro)

• 937 orfanatos; 10.835 niños abandonados. (Ahorran al Estado 100.000 euros por centro)

• El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico. (Se ha calculado un ahorro aproximado al Estado de entre 32.000 y 36.000 millones de euros al año)

A todo esto tenemos que sumar que casi la totalidad de personas que trabajan o colaboran con Manos Unidas, Cáritas, etc.… son voluntarios ‘sin sueldo’ (aunque a algunos les extrañe es cierto, hay personas que trabajan por los demás sin pedir a cambio un salario), realizando su labor para ayudar a los demás sin pedir nada a cambio. ¿En cuánto podríamos cuantificar su trabajo?

Esta es la razón por la cual el Estado sigue dando algunas ayudas a la Iglesia Católica, porque le sale muy, pero que muy barato.

Lo asombroso es que nadie (o muy pocos) saben de este ahorro esencial para que la economía española ‘vaya bien…’.

Como contrapartida ¿Cuantos comedores para indigentes ha abierto CC.OO? ¿Cuántos hospitales para enfermos terminales y de SIDA mantiene abiertos UGT? ¿A dónde puede ir un necesitado a pedir un bocadillo a la sede del PP? o ¿a la del PSOE? o ¿a la de IU?… Pues todos estos viven de nuestros presupuestos…

Reenviemos este artículo para que llegue a quienes critican injustamente a la Iglesia por cualquier motivo ¿Por qué nos vamos a avergonzar de nuestra Iglesia?


¿POR QUE NO SE DA A CONOCER TODO ESTO EN LA PRENSA, RADIO Y TELEVISIÓN?

*VAMOS A DIFUNDIRLO NOSOTROS*

* "Siente la PAZ" y "Somos PAZ" Vídeos de Unai Quirós

Vídeos para el día de la PAZ y la No violencia - 30 de Enero



sábado, 14 de enero de 2017

* Misi - Evangelio del Domingo Jn 1, 29-34

Jn 1,29-34: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:

-«Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo" Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel.»

Y Juan dio testimonio diciendo:

-«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. me dijo: Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua "Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo." Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.»